- Suaviza los pavimentos plantando flores y plantas entre los bordes o huecos, si no coloca macetas con plantas.
- Las superficies de gravas y cortezas de pino son ideales como transición entre el pavimento y la zona de césped o plantaciones.
Instala un pequeño estanque o una fuente en una zona de reposo lejos de la casa. Elige un lugar sombreado y resguardado del viento. El frescor y el frío del agua nos transmiten serenidad y relajación.
Una pérgola es muy útil para separar o tapar zonas, proteger del viento o colgar macetas.
Planta árboles de hoja caduca que den sombra a la fachada suroeste de la casa durante el verano. En invierno, sin hojas, dejarán pasar el sol.
Utiliza celosías para separar o tapar zonas, proteger del viento o colgar macetas.
- Coloca las coníferas fijándote por dónde entran los vientos dominantes para proteger el jardín.
Plantas aromáticas, son fáciles de cuidar y con olores agradables.
- Para construir un macizo de flores combina plantas perennes con plantas de temporada para tener color todo el año.
- Selecciona plantas adaptadas al clima de tu zona y al suelo de tu jardín.
- Estudia las zonas de sol y sombra del jardín para decidir qué plantar en cada lugar.
- Elige el sistema de riego que más se adapte a tu jardín. Puedes regar con manguera o instalar un sistema de riego por goteo o enterrado.
- Ten ordenadas tu herramientas y utensilios de jardín, para ello puedes colocar un armario de resina o bien un cobertizo.
- Haz que los niños participen en las actividades de jardinería. Les inculcarás el amor a la naturaleza.
- Crea una zona de juego para los niños con columpios, toboganes o areneros.
- Coloca una barbacoa, las hay móviles o de obra (carbón o gas). Elige según tu gusto, el uso que la vayas a dar y el espacio del que dispongas. Sitúa las barbacoas en un lugar protegido del viento.
- Instala una buena iluminación para crear un ambiente agradable y poder disfrutar del jardín por la noche.





